top of page

¿Qué se hace realmente en terapia?

Actualizado: 23 feb

Entendiendo el papel del psicólogo



A veces, explicar qué hacemos los psicólogos clínicos parece más difícil de lo que es. Solemos usar términos técnicos que confunden más de lo que aclaran. Por eso, quiero invitarte a imaginar algo cotidiano: el viaje diario que realizas en auto desde tu casa al trabajo.


El auto, el camino y el "hoyo" que aparece


Imagina que ese auto es tu salud mental. El camino que tomas es la forma en que enfrentas la vida: tus hábitos, tus reacciones y tus vínculos. Es el camino que conoces, el que te acomoda o, quizás, el único que aprendiste a transitar.


Pero un día, aparece un hoyo. Al principio es pequeño, pero con el tiempo y las "lluvias" (las crisis o el estrés), se vuelve profundo. Ya no es solo una molestia; es un ruido constante que daña tu auto y no te deja avanzar con tranquilidad.


¿Mecánico o Guía de ruta? Un trabajo en equipo

Aquí surge una duda común: ¿A quién acudir, a un/a psiquiatra o a un/a psicólogo/a? Es importante entender que no son opciones excluyentes, sino que muchas veces el mejor camino es el trabajo colaborativo.


  • La/El Psiquiatra (El Mecánico): Cuando el auto falla, el/la psiquiatra revisa el motor. Ajusta piezas y usa fármacos para que el síntoma (el ruido) disminuya y el auto pueda volver a encender. Es fundamental cuando el malestar es tan alto que el auto ya no puede partir.


  • La/El Psicólogo/a (Copiloto y Guía): Nosotros no arreglamos el motor desde afuera. Nos sentamos contigo en el asiento del copiloto para mirar el mapa y el camino.


¿Por qué trabajamos juntos? Porque si me subo como tu copiloto cuando el auto ya tiene daños graves, es posible que primero necesitemos pasar por el taller. Un auto nivelado por el/la psiquiatra permite que el trabajo de exploración que hacemos en psicoterapia sea mucho más seguro y efectivo. Son roles diferentes que se complementan para que dejes de dañar tu auto.


3 formas de resignificar tu camino en psicoterapia


Cuando sientes que "ya intentaste todo" y el hoyo sigue ahí, en terapia exploramos tres salidas posibles para que recuperes la autoría de tu viaje:


1. Arreglar el tramo del camino (Nuevas formas de enfrentar lo mismo)


A veces, no necesitamos cambiar de ruta, sino entender por qué se rompe siempre en el mismo lugar. Buscamos comprender qué hace que la "lluvia" (el estrés, los problemas) destruya ese pedazo de pavimento.


Aquí el trabajo consiste en encontrar el material adecuado para tapar el hoyo y que no vuelva a aparecer:


  • Puede ser que ese material ya esté contigo, pero lo estabas usando de otra forma o no te habías dado cuenta de que lo tenías ahí, guardado en la maleta.

  • O bien, puede que necesitemos elaborar e integrar un material nuevo. En terapia podemos construir juntos herramientas que antes no tenías, para que ahora sí cuentes con la protección necesaria para transitar ese tramo sin dañar tu auto.


2. Aprender una nueva maniobra (Flexibilidad)


Hay situaciones en la vida que simplemente no podemos cambiar: una pérdida, un diagnóstico o una realidad difícil. En estos casos, por más que intentemos "tapar el hoyo", no se puede. Aquí el trabajo es aprender una maniobra nueva. Buscamos una forma de pasar por el lado de modo que el golpe ya no dañe tu auto. No significa que el problema desaparezca, sino que aprendes a enfrentarlo de una forma distinta, para que ya no te detenga ni te genere ese malestar que te impide seguir avanzando.


3. Trazar un camino completamente nuevo (Nuevos comienzos)


Hay veces en las que ninguna de las opciones anteriores sirve. Te das cuenta de que ese camino, el que has tomado siempre, ya no tiene sentido con quien eres hoy. Buscar una ruta nueva da miedo: puedes sentir que te pierdes, que no conoces los tiempos o que vas a ciegas. Si te atreves a tomar ese nuevo camino en el espacio de terapia, no tendrás que hacerlo a solas. Mi rol es acompañarte en esos primeros kilómetros, viendo juntos cómo se siente y cómo es el paisaje, hasta que la nueva ruta se vuelva familiar y te sientas con la confianza para transitarla por tu cuenta.


Conclusión: Volver a ser protagonistas


El rol de quien te atiende en psicología no es dar recetas, ni ayudarte a olvidar. Se trata de acompañarte a autoexplorarte y comprenderte cuando las cosas no se sienten bien.

Se trata de resignificar tu historia para que el camino que elijas esté en sintonía con quien eres. Así podrás sentirte libre para moverte y ser quien quieras ser.


¿Sientes que tu camino está lleno de hoyos que ya no puedes esquivar?:


No tienes que manejar a ciegas. Usemos el espacio de psicoterapia para explorar tu propio mapa y recuperar la tranquilidad, te invito a que busquemos juntos un nuevo ritmo.


 
 
 

Comentarios


bottom of page